La Dopamina es
una hormona y neurotransmisor producida en una amplia variedad de animales.
Según su estructura química, es una catecolamina que cumple funciones de
neurotransmisor en el sistema nervioso central. Se le relaciona con la
regulación de diversas funciones motoras, neuroendocrinas, motivacionales,
afectivas y placenteras, así como con el consumo de drogas altamente adictivas
como la cocaína, las anfetaminas y otros psicoestimulantes. Controla el sistema
retiniano y los sistemas encargados de activar los centros responsables de la
actividad motora.
Así como los de
regular ciertas secreciones hormonales, de mandar información a células del
mesencéfalo que conectan con el córtex frontal y con distintas estructuras del
sistema límbico. La dopamina, en personas con enfermedad de Parkinson, aparece
al 50 % de los niveles normales y produce rigidez muscular y falta de
coordinación motora. En esta enfermedad, las neuronas productoras de dopamina
van degenerando lentamente, y aunque se desconocen las causas de esta
degeneración neuronal, algunos casos parecen estar muy relacionados con la
toxicidad de ciertos compuestos químicos, como los pesticidas. Por el contrario,
la esquizofrenia se asocia con un aumento excesivo en los niveles de dicho
neurotransmisor.
La dopamina
tiene muchas funciones en el cerebro, incluyendo papeles importantes en el
comportamiento y la cognición, la actividad motora, la motivación y la
recompensa, la regulación de la producción de leche, el sueño, el humor, la
atención, y el aprendizaje. Las neuronas dopaminérgicas (es decir, las neuronas
cuyo neurotransmisor primario es la dopamina) están presentes mayoritariamente
en el área tegmental ventral (VTA) del cerebro-medio, la parte compacta de la
sustancia negra, y el núcleo arcuato del hipotálamo.
Las respuestas
físicas de las neuronas dopaminérgicas son observadas cuando una recompensa
inesperada es presentada. Estas respuestas se trasladan al inicio de un
estímulo condicionado después de apareamientos repetidos con la recompensa. Por
otro lado, las neuronas de dopamina son deprimidas cuando la recompensa
esperada es omitida. Así, las neuronas de dopamina parecen codificar la predicción
del error para resultados provechosos. En la naturaleza, aprendemos a repetir
comportamientos que conducen a maximizar recompensas. La dopamina por lo tanto,
como se cree, proporciona una señal instructiva a las partes del cerebro
responsable de adquirir el nuevo comportamiento. La diferencia temporal del
aprendizaje proporciona un modelo computacional describiendo cómo el error de
predicción de neuronas de dopamina es usado como una señal instructiva.
La dopamina es
comúnmente asociada con el sistema del placer del cerebro, suministrando los
sentimientos de gozo y refuerzo para motivar una persona proactivamente para
realizar ciertas actividades. Aunque su papel de la dopamina en la experiencia
del placer ha sido cuestionado por varios investigadores. Se ha argumentado que
la dopamina está más asociada al deseo anticipatorio y la motivación
(comúnmente denominados "querer") por oposición al placer
consumatorio real (normalmente denominado "gustar"). La dopamina no
es liberada al encuentro de estímulos desagradables o aversivos, y así motiva
hacia el placer de evitar o eliminar los estímulos desagradables.
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| Se cree que la dopamina es la responsable del placer por la música. |
Esta teoría es
frecuentemente discutida en términos de drogas tales como la cocaína, la
nicotina, y las anfetaminas, las cuales parecen llevar directa o indirectamente
al incremento de dopamina en esas áreas, y en relación a las teorías
neurobiológicas de la adicción química, argumentando que esas vías
dopaminérgicas son alteradas patológicamente en las personas adictas. Sin
embargo, según estudios recientes existe una relación en la alteración en los
niveles de dopamina producidas por el tabaco y un decremento del riesgo de
contraer Parkinson, pero los mecanismos de tal relación aún no se encuentran
determinados.
Lo cierto es que
el bloqueo de los receptores cerebrales de dopamina aumenta (en vez de
disminuir) el consumo de drogas. Dado que el bloqueo de dopamina disminuye el
deseo, el aumento en el consumo de drogas se podría ver no como un deseo
químico sino como un profundo deseo psicológico de "sentir algo'. Déficit
en los niveles de dopamina se han relacionado con el déficit atencional con
hiperactividad (DAH) y los medicamentos estimulantes usados exitosamente para
tratar el aumento desmedido en los niveles de neurotransmisores de dopamina
llevan a la disminución de los síntomas.
La sociabilidad
se encuentra también muy ligada a la neurotransmisión de dopamina. Una baja captabilidad
de dopamina es frecuentemente encontrada en personas con ansiedad social.
Características comunes a la esquizofrenia negativo (apatía, anhedonia) son
importantes en relación al estado hipodopaminérgico en ciertas áreas del
cerebro. En instancias de desorden bipolar, sujetos maníacos pueden ser
hipersociales, al igual que también pueden ser hipersexuales. Esto también le
da por acción de un incremento de dopamina, provocando manía que puede ser
tratada con antipsicóticos bloqueadores de dopamina.

